CUENTOS ORIENTALES de Marguerite Yourcenar

20070418klplylliu_282_ies_sco3Autora de dos de mis muchas novelas preferidas, Memorias de Adriano (Mémoires d´Hadrien, 1951) -que suele encontrar su espacio en las listas de las mejores del siglo XX- y Opus nigrum (L´oeuvre au noir, 1968) -con excelente adaptación homónima al cine, estrenada en 1987, a cargo de André Delvaux-, Marguerite Yourcenar escribió una deliciosa colección de relatos basados en la literatura y las leyendas antiguas de Asia, Grecia y los Balcanes: Cuentos orientales (Nouvelles orientales, 1938), otra muestra de la musicalidad narrativa de la escritora francesa, ejemplar sobre todo en dos de los relatos.

        Cómo se salvó Wang-Fô es la historia de un emperador chino que pasa su infancia encerrado en una habitación para que la realidad del mundo no pueda afectarle, y su único acercamiento a lo que no puede conocer será a través de las pinturas del maestro Wang-Fô. Cuando por fin descubre el mundo real, le decepciona tanto, al compararlo con el ideal de las pinturas, que decide condenar a muerte a su autor: “Me has mentido, Wang-Fô, viejo impostor: el mundo no es más que un amasijo de manchas confusas, lanzadas al vacío por un pintor insensato, borradas sin cesar por nuestras lágrimas. El reino de Han no es el más hermoso de los rei8420422134nos y yo no soy el Emperador. El único imperio sobre el que vale la pena reinar es aquel donde tú penetras, viejo Wang-Fô, por el camino de las Mil Curvas y de los Diez Mil Colores. Sólo tú reinas en paz sobre unas montañas cubiertas por una nieve que no puede derretirse y sobre unos campos de narcisos que nunca se marchitan. Y por eso, Wang-Fô, he buscado el suplicio que iba a reservarte, a ti cuyos sortilegios han hecho que me asquee de cuanto poseo y me han hecho desear lo que jamás podré poseer”. Al final del relato, se nos mostrará que es posible escapar de la realidad a través del mundo ficticio creado por el arte.

        El último amor del príncipe Genghi tiene su origen en la novela japonesa del siglo XI Historia de Genghi (Genghi monogatari), atribuida a la escritora Murasaki Shikibu. En el cuento se nos narran los últimos meses de la vida del príncipe, cómo va quedándose ciego, y cómo una mujer, la última que le amará, abandona su vida para dedicarse a él. En su lecho de muerte, el príncipe recordará a todas las mujeres de su vida, excepto a una: “Pero las facciones del príncipe habían adquirido ya esa serenidad reservada tan sólo a los muertos. El fin de todos los dolores había borrado de su rostro toda huella de saciedad o de amargura, y parecía haberse persuadido de que aún tenía dieciocho años. La Dama-del-pueblo-de-las-flores-que-caen se echó al suelo gritando, olvidando todo recato. Las lágrimas, saladas, arrasaban sus mejillas como una lluvia de tormenta y sus cabellos arrancados volaban por el aire como borra de seda. El único nombre que Genghi había olvidado era precisamente el suyo”.

                 Traducción de Emma Calatayud.

                 Publicado por Ed. Alfaguara.

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1 comment so far

  1. miguel on

    me alegra que se siga reeditando la obra de esta extraordinaria escritoria, más allá de lo poco difundida que está su literatura.
    sin duda es de las pocas que sabe hablar con intimidad y universalidad a la vez.
    gracias por esta edicion de sus cuentos orientales y por cualquier otra que pueda continua, en particular la de su Opus Nigrum, y en especial si Alfaguara revisara su muy mala traducción editada hace tres o cuatro años.
    saludos.


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