RÍO CONCHOS (1964) de Gordon Douglas

En la irregular filmografía del todorreno Gordon Douglas en204709_1020_Acontramos películas de todo género y condición. Desde historias al servicio de Laurel y Hardy o Elvis Presley a insensateces como el remake de La diligencia (Stagecoach, 1939) de John Ford, que aquí se tituló Hacia los grandes horizontes (1966), pasando por series B de ciencia-ficción como la magnífica La humanidad en peligro (Them!, 1954). A finales de los sesenta realizó una trilogía policiaca con Frank Sinatra de protagonista, que a mí no me entusiasma pero es de lo más conocido de su cine: Hampa dorada (Tony Rome, 1967), La mujer de cemento (The lady in cement, 1968) y El detective (The detective, 1968).

        Para encontrar lo mejor del cine de Douglas hemos de acudir, salvo en el citado remake, a sus westerns: Sólo el valiente (Only the valiant, 1951), con Gregory Peck, un film claustrofóbico no del todo conseguido, pero con grandes momentos cercanos al cine de terror; Emboscada (Yellowstone Kelly, 1959), Chuka (1967) y, sobre todo, Río Conchos, que si no es una obra maestra se le parece mucho.

        La primera escena de la película -Lassiter (enorme Richard Boone) se encuentra con una partida de apaches y, sin mediar palabra, los asesina- ya nos advierte de que estamos ante un western absolutamente libre, que no responde a los arquetipos del género, de una fisicidad como pocas veces se ha visto (el polvo, el barro, la lluvia, el sudor de los hombres, aparecen más reales y agobiantes que nunca) y de una enorme violencia física y moral. Aquí ya no aparecen los hábiles pistoleros, ni la caballería salvadora, no hay héroes ni espacio para la leyenda, ni siquiera buenos y malos; los personajes son y actúan determinados por sus circunstancias, sabiendo que ya no hay segunda oportunidad para ellos: Lassiter, cuya familia fue torturada y asesinada por los apaches y que dedica su vida a una venganza contra todo apache que encuentra; Rodríguez (Tony Franciosa), el mejicano que todo lo que ha hecho en la vida ha sido robar y matar; Purdee (Edmond O´Brien, uno de los grandes de siempre), el coronel sudista que se niega a rendirse y que pretende reanudar la guerra con un ejército de mejicanos y apaches… Y Douglas los muestra en toda su naturaleza, sin enjuiciarlos, a través de sus acciones y sus gestos: éste es un western eminentemente visual, de personajes que hacen mucho y hablan poco.

        Escenas como el encuentro del grupo con los ladrones mejicanos, la muerte del bebé en brazos de la muchacha india, Rodríguez aprovechando que empujan un carro para afilar su cuchillo en una rueda, la tortura a que son sometidos Lassiter, Haven y Franklyn, o el momento final, magistralmente filmado y absolutamente consecuente con el itinerario de los personajes, hacen de Río Conchos un western que transita nuevos caminos y que siempre se me antoja hermanado con La venganza de Ulzana (Ulzana´s raid, 1972) de Robert Aldrich.

                                 Editada en DVD por Fox.

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