WARLOCK de Oakley Hall / EL HOMBRE DE LAS PISTOLAS DE ORO (1959) de Edward Dmytryk

En Warlock, Oakley Hall ha devuelto al mito de Tombstone su completa, mortal y sangrienta humanidad. Warlock es una de las mejores novelas americanas. (Thomas Pynchon)             

oakley_hall2A mis lecturas juveniles de Stevenson, Conrad, Poe o Ibáñez se unían, de vez en cuando, las novelas del Oeste de Marcial Lafuente Estefanía y de Silver Kane (quien luego resultó llamarse -decepción pasajera- Francisco González Ledesma, natural de Barcelona), que proporcionaban un rato de entretenimiento pero confirmaban que el western, el de verdad, era cosa del cine, y es que uno a esa edad aún no sabía que muchas de las grandes películas de indios y vaqueros eran adaptaciones literarias.

Más tarde llegarían los primeros westerns encuadernados acompañados de cierto prestigio: El bandido adolescente (1965) del exiliado Ramón J. 20090709-warlock2Sender, sobre la figura de Billy el Niño; algunos relatos de O´Henry y de Bret Harte; La verdadera historia de la banda de Kelly (True history of the Kelly gang, 2000), que novelaba la vida del pistolero australiano Ned Kelly y que le valió a Peter Carey su segundo Premio Booker, o las impresionantes obras del gran Cormac McCarthy. Pero, a pesar de los buenos ratos, poco o nada encontraba yo en estas lecturas que me devolviera el imaginario cinematográfico de los Ford, Hawks o Wellman.

Y entonces llegó Warlock (1958) de un tal Oakley Hall. Y resultó que ya conocía la historia, o parte de ella, porque había visto la adaptación homónima de Edward Dmytryk, aquí titulada El hombre de las pistolas de oro, una buena, por momentos magnífica película, pero incapaz de mostrar ni por asomo toda la riqueza literaria del texto de Hall, porque en él sí se demuestra que toda la grandeza de los mejores films del género también puede aparecer escrita en un papel.

Alternando el narrador omnisciente con los fragmentos de un diario escrito por uno de los personajes, de nombre Henry Holmes Goodpasture, la novela nos cuenta la historia de la ciudad fronteriza de Warlock, refugio de asesinos, mineros, prostitutas, jugadores y ladrones de ganado, dominada por el cacique de turno y su banda. A ella llega el misterioso pistolero Clay Blaisdell, a quien los cobardes ciudadanos del lugar convencen para restablecer la ley, acompañado del aún más misterioso jugador y pendenciero Tom Morgan, personaje que se lleva varios de los mejores momentos de la novela. Comienza entonces el recuerdo de tantas visitas a ciudades como Tombstone o Wichita, de duelos a lo OK Corral, de personajes complejos a medio camino entre la realidad y la ficción, de situaciones y diálogos que hablan del fin de una época y de la leyenda que lleva consigo y que encontrarían su máxima expresión cinematográfica en El hombre que mató a Liberty Valance (The man who shot Liberty Valance, 1962) de John Ford, el film que mejor refleja, mejor incluso que la adaptación de Dmytryk, el universo de esta novela. Y ese recuerdo nos llega de la mano de una narrativa tan brillante que resiste pocas comparaciones y que consigue que deseemos no terminar nunca las casi 700 páginas de esta obra maestra imprescindible.

“En un reciente volumen de memorias del Oeste, observo que se trata a Blaisdell más como un héroe seminovelesco que como un hombre de carne y hueso. Pero sí era un hombre: yo, que lo he visto comer y beber, respirar y sangrar, puedo atestiguarlo. Y a pesar de las ficciones de Bane y demás ralea, no han existido muchos como él, ni como Morgan, McQuown, o John Gannon.

Pero a veces, recordando la historia de aquellos hombres que te contaba cuando eras pequeño, pienso, como quizá pienses tú mismo, si no soy yo también un fabulador, con una imaginación tan desbocada como la de Bane, o si no he llegado poco a poco a estilizar y simplificar en mi memoria (¡como suelen hacer los viejos!) aquellos sucesos, glorificando a su capricho a esas personas, y tratando de conferirles una talla sobrehumana.

Exclamo con dolor que no es así, y al mismo tiempo llego a dudar de mí mismo. Pero he llevado un diario a lo largo de todos estos años, y aunque la tinta se ha vuelto borrosa en sus amarillentas páginas, aún es legible en su totalidad. Un día de éstos, si tienes un interés mayor que el de hacer valer tus argumentos frente a un compañero de clase, esas páginas serán tuyas.

Ahora que tu carta me ha traído a la memoria a todas aquellas personas y aquellos años, deseo vivamente que no me falten tiempo y facultades para dar cuerpo a mis diarios y convertirlos en la Verdadera Historia de Warlock, en todas sus ramificaciones, antes de que el nombre de Blaisdell, y el de otros hombres y mujeres, así como el de la ciudad en que vivieron, se pierdan para siempre…”.

Traducción de Benito Gómez Ibáñez.

Publicada por Galaxia Gutenberg.

Anuncios

2 comments so far

  1. Una recomendación: “Alcolea”, en el nº de 20 de julio de 2010 de “La novela antihistórica”, http://lanovelaantihistorica.wordpress.com, Western crepúscular en clave española.
    Un veterano de la Guerra de África, de la de Secesión americana, de la Revolución Gloriosa de 1868, de la Comuna de París es llamado para resolver una serie de crímenes atroces hasta para el último invierno de la última guerra carlista.
    El cuchillo del asesino brilla en la oscurdad en esas Navidades de 1875. También ladran las armas de fuego, los rifles Remington, los revólveres Lefaucheux y hasta algunos Colt Navy calibre 36 recuerdo de días pasados en el Medio Oeste, en la Policia del ferrocarril antes de volver a la vieja Europa para detener a un asesino implacable…
    No perderéis ni tiempo ni dinero leyéndola.

  2. orsonwelles on

    Gracias por la visita y por la recomendación. Tiene muy buena pinta.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: