Archive for the ‘cine de misterio’ Tag

LA GARRA ESCARLATA (1944) de Roy William Neill / LA MORTE ROUGE (2006) de Víctor Erice

Entre 1939 y 1944, Basil Rathbone y Nigel Bruce interpretaron, respectivamente, a Sherlock Holmes y al Doctor Watson en catorce películas, casi todas ellas, producidas por la Universal, con una duración de poco más de una hora y dirigidas por Roy William Neill. Mi preferida, con diferencia, es La garra escarlata (The Scarlet Claw), con un estupendo guion que toma prestados a los dos grandes personajes de Arthur Conan Doyle pero que no está basado en ninguna de sus obras.

En un pueblo canadiense cercano a Quebec, llamado La Morte Rouge, los supersticiosos habitantes viven aterrorizados por la presencia de lo que ellos consideran una criatura sobrenatural que ha degollado a varias ovejas, dejando las marcas de algo similar a una garra. Cuando una mujer aparece asesinada de la misma manera, Holmes y Watson, que se encuentran casualmente en Quebec asistiendo a una reunión de la Real Sociedad Canadiense de las Ciencias Ocultas, deciden trasladarse al pueblo para resolver el caso.

Tanto la historia como la inquietante atmósfera (fotografía de George Robinson), más oscuras que en el resto de la serie, ya de entrada nos sitúan prácticamente dentro del género de terror, convirtiéndola en una película mucho menos ligera que sus compañeras, a lo que contribuye la dirección, más tensa y trepidante que nunca, de un Roy William Neill que incluso se lanza a dejar detalles de autor en algunas secuencias. Y como guinda, el mejor malo al que se enfrentó Holmes-Rathbone, un antagonista a la altura del héroe, como mandan los cánones, y que prácticamente se erige en protagonista de la función.

El film de Neill fue el primero que vio un niño llamado Víctor Erice, en el cine Kursaal de San Sebastián. A partir de ese recuerdo, el director vizcaíno, a quien tanto echamos de menos, realizó un pequeño y precioso film que, con ayuda de imágenes de archivo, versa sobre la memoria, la infancia, la pasión por el cine y la relación entre ficción y realidad, que a los ojos de un pequeño espectador se mezclan hasta llegar a confundirse. Temas recurrentes en la, por desgracia, demasiado breve filmografía de Erice y que ya estaban presentes en El espíritu de la colmena (1973) y en El sur (1983), aquellas dos obras maestras que colocaron nuestro cine en los altares.

 

 

 

 

 

Anuncios

EL SABOR DEL MIEDO (1961) de Seth Holt

Penny (Susan Strasberg, hija del director del Actor’s Studio, Lee Strasberg), una joven que tras sufrir un accidente ha quedado paralítica, decide volver a vivir con su padre, al que hace años que no ve, y con su nueva esposa. Al llegar, le dicen que su padre ha tenido que irse unos días de viaje por negocios. Extrañada por la situación y por que su madrastra pase tanto tiempo con el médico de la familia, empieza a sospechar que su padre ha podido ser asesinado.

Aunque no es de las más conocidas, El sabor del miedo (Taste of Fear) es una de mis películas favoritas de la Hammer, una historia de apenas 80 minutos que mantiene en vilo al espectador desde su estupenda escena inicial y que cuenta con las siempre agradecidas presencias de Ann Todd y Christopher Lee. Guion estupendo -aunque bastante manipulador, todo hay que decirlo- de Jimmy Sangster, que con la constante presencia amenazadora del agua como elemento de muerte parece remitirnos al poema de T. S. Eliot Death by Water; fotografía del gran Douglas Slocombe, que brilla especialmente en los momentos más terroríficos, que son unos cuantos, y dirección de un Seth Holt que no se limita a poner la cámara y a darle ritmo a la historia, sino que deja su sello de cineasta en las mejores secuencias del film y que, de propina, nos regala un espectacular homenaje a Charles Laughton y a una de las más inolvidables escenas de su obra maestra La noche del cazador (The Night of the Hunter, 1955).

NUNCA ACEPTES DULCES DE UN EXTRAÑO (1960) de Cyril Frankel

never take sweets from a strangerAdemás de actualizar con unas gotas de sangre y de erotismo los mitos del terror de la Universal, la Hammer produjo unas cuantas películas de misterio nada desdeñables que el paso del tiempo se ha encargado de ocultar tras colmillos rojizos, vendas faraónicas y noches de luna llena.

Nunca aceptes dulces de un extraño (Never Take Candy from a Stranger), adaptación de la obra homónima de Roger Garis, se adentra en un tema tan peliagudo y espinoso como la pederastia y el escándalo que provoca en una pequeña comunidad al contarnos la historia de Jean, una niña de once años que confiesa a sus padres haber sido objeto de abusos sexuales por parte de un anciano que la había atraído ofreciéndole dulces. La familia, recién llegada a la localidad, denuncia el hecho a la policía, pero se encuentra con el rechazo y la oposición de las autoridades y de sus vecinos, ya que el acusado es el patriarca de la familia más popular y poderosa del pueblo.

Never Take Candy 108

La parte central del film, que muestra la lucha de la familia Carter contra la hipocresía local y el simulacro de juicio que se celebra contra el anciano Olderberry, es la menos destacable, con una dirección demasiado convencional y falta de nervio que impide que la película sea aún mejor de lo que es. En cambio, esta levanta el vuelo y de qué manera en las escenas de mayor tensión, en las que la amenaza se cierne sobre la pequeña Jean: el excepcional arranque en el bosque, con ese plano con el columpio en primer término y la silueta de la niña dirigiéndose al caserón, dejando atrás la inocencia; la pesadilla que tiene Jean la noche después del suceso, de la que se despierta gritando en la oscuridad, o el largo fragmento final que transcurre entre el bosque y el embarcadero, realmente excepcional y terrorífico.

NTCFAS01

Es en esos momentos -algunos de ellos recordarán al espectador la obra maestra de 1958 titulada El cebo, de Ladislao Vajda- donde la dirección de Cyril Frankel y la fotografía del gran Freddie Francis, que al año siguiente trabajaría con Jack Clayton en esa enormidad que es Suspense (The Innocents, 1961), rayan a gran altura, consiguiendo que el film sea una visita más que recomendable para los amantes del género.

never-take-sweets-from-a-stranger

Editada en DVD por Columbia.