Archive for the ‘Kirk Douglas’ Tag

En recuerdo de Elsa Martinelli

El día 8 de este mes nos dejó, a los 82 años, la estupenda actriz Elsa Martinelli. Descubierta para Hollywood por Kirk Douglas y conocida en sus inicios como “la Audrey Hepburn italiana” -aunque a mí en muchas fotos me recuerda más a Anna Karina-, para cualquier cinéfilo será siempre la Dallas que trabajaba como fotógrafa a las órdenes de John Wayne -y de Howard Hawks- y en sus ratos libres adoptaba crías de elefante.

Aunque en general su filmografía no está a la altura de su talento, aquí podemos recordarla en cinco magníficas películas: Pacto de honor (The Indian Fighter, 1955), de André de Toth; La noche brava (La notte brava, 1959), de Mauro Bolognini; Un amore a Roma (1960), de Dino Risi; El proceso (The Trial, 1962), de Orson Welles, y, por supuesto, Hatari! (1962), de Howard Hawks.

 

LOS VALIENTES ANDAN SOLOS (1962) de David Miller

A comienzos de los 60, el cine de Hollywood comenzó a interesarse por el personaje del vaquero inadaptado, un tipo rudo y con un código ético desfasado incapaz de seguir y aceptar la constante evolución de la época en que vive. A la sombra de Vidas rebeldes (The Misfits, 1961) de John Huston -posiblemente el gran film sobre el tema, una maravilla aún más mitificada por todo lo que ocurrió tras su rodaje-, surgieron películas como la estupenda Los valientes andan solos (Lonely Are the Brave), no demasiado famosa, probablemente, porque anda perdida en medio de una filmografía, la de David Miller, que en líneas generales no es precisamente para tirar cohetes.

El protagonista de la historia es Jack Burns (Kirk Douglas), un vaquero que en plenos años 50 continúa a lomos de su yegua atravesando pastos vallados, carreteras y fronteras vigiladas, ajeno completamente a unas leyes que no van con él. Enterado de que Paul, un antiguo amigo, ha sido encarcelado por ayudar a unos inmigrantes ilegales, acude a Nuevo Méjico para ayudarle a fugarse, pero una vez en la cárcel se da cuenta de que su amigo ya no es el rebelde que era y que prefiere cumplir la condena para no tener que abandonar a su mujer y su hijo. Jack se escapa, pero la policía y el ejército emprenden una caza del hombre a través de las montañas.

Los valientes andan solos es un proyecto personal de Kirk Douglas, actor que llegó a controlar muchos de los films en los que participó y que incluso fundó su propia productora. Aquí encarna a un personaje cínico, bravucón y desencantado, una especie de Quijote que lucha por la justicia contra helicópteros y camiones en lugar de molinos de viento, pero que se sabe impotente ante una época que ya no es la suya y que irremediablemente acabará venciéndole. Él es el vértice absoluto sobre el que gira la película, pero Dalton Trumbo, en otro de sus magníficos y simbólicos guiones protagonizados por un rebelde que se enfrenta a la sociedad -en esta ocasión, adaptando una novela de Edward Abbey-, no se olvida de dar sus grandes momentos a los otros dos personajes principales: el sheriff interpretado por Walter Matthau, tan cínico y desencantado como Jack, al que se ve obligado a perseguir pero sin demasiados deseos de atraparle, y la esposa de Paul (una principiante y maravillosa Gena Rowlands), de quien Jack, faltaría más, continúa aún enamorado. La escena en que ambos se despiden definitivamente antes de que él emprenda su huida hacia las montañas, ese gesto cómplice e instintivo de tocarse el cabello que quizá recuerda otros momentos compartidos, es ya -sin olvidarnos del tremendo final en la carretera bajo la lluvia nocturna- motivo suficiente para ver esta película injustamente poco conocida.

Editada en DVD por Suevia.

EL GRAN CARNAVAL (1951) de Billy Wilder

Al conocer la noticia sobre los mineros atrapados en Chile y el inevitable circo mediático creado en torno a su rescate, me acordé de El gran carnaval (Ace in the hole/ The big carnival), una de las obras maestras de Billy Wilder menos conocidas y que viene al pelo para comprobar cómo hace más de cincuenta años el cine ya contaba historias cotidianas que aún nos pueden servir para reflejar la realidad actual.

        El protagonista de la película es el  ambicioso periodista Charles Tatum (un Kirk Douglas ideal), a quien las circunstancias le llevan a trabajar para el periódico de un pueblo. Al descubrir que un hombre ha quedado atrapado en una cueva tras un derrumbe, Tatum vislumbra la posibilidad de lograr el éxito periodístico que tanto ha perseguido, aunque para ello ponga en peligro la vida del hombre retrasando las labores de rescate, para que la noticia dure más tiempo y todo el país esté pendiente de sus reportajes. Así, el periodismo sensacionalista consigue que una multitud de personas se traslade desde todas partes al lugar del accidente para satisfacer su curiosidad y su morbo, pero a Tatum se le irá el asunto de las manos.

        El gran carnaval –que fue estrenada, a espaldas de Wilder, con un montaje distinto al original y con el título The big carnival en lugar de Ace in the hole, como la había titulado el cineasta- es probablemente la película más dura y cruel, y con menos concesiones al espectador, de cuantas filmó su autor. Como el mismo Wilder dijo años más tarde, cuando le preguntaron la razón de su fracaso en la taquilla norteamericana y de su posterior olvido, critica el periodismo sensacionalista, pero en mayor medida critica al público que hace posible ese tipo de periodismo. Su mirada no se dirige tanto al personaje interpretado por Douglas, que al final buscará redimirse, como a los propios espectadores.

                                Editada en DVD por Paramount.