Archive for the ‘Steve McQueen’ Tag

EVASIÓN EN LA GRANJA (2000) de Peter Lord y Nick Park

Qué poco podía imaginar John Sturges que muchos años después de filmar La gran evasión (The Great Scape, 1962), el campo de concentración en el que transcurría aquella obra maestra acabaría convertido en un gallinero. Y seguro que Steve McQueen nunca pensó que su impasible careto acabaría adquiriendo los rasgos de una gallina de plastilina llamada Ginger, tan insistente como él, eso sí, en intentar fugarse una y mil veces, para acabar inevitablemente encerrada en la “nevera” jugando con su pelota de tenis. Pero seguro que, de haberlo visto, se lo habrían pasado tan bien como nosotros.

        Evasión en la granja (Chicken Run), repleta de fugaces detalles absolutamente geniales y con un final trepidante que homenajea al mejor cine de aventuras, nos devuelve aquella gran película con un nuevo elenco de divertidos personajes: el variopinto grupo de gallinas de toda pluma y condición liderado por Ginger, el gallo veterano que recuerda sus hazañas en la guerra contra los nazis, el gallito norteamericano más bien cobarde que acabará convertido en héroe y quedándose con la chica, un par de ratonzuelos traficantes de huevos, y una mala malísima que nos recuerda a las madrastras y las brujas de tantos cuentos.

        Sin llegar a la excelencia cinematográfica de las obras mayores del género como Wall-e o Up, cosa que tampoco pretende ya que va dirigida principalmente al público infantil, Evasión en la granja es diversión asegurada para los niños y para los que aún se permiten, de vez en cuando, el lujo de volver a serlo.

               Editada en DVD por Sogepaq Video.

EL CONFIDENTE (1973) de Peter Yates

El día 9 de este mismo mes nos dejaba el cineasta norteamericano Peter Yates, recordado sobre todo por ser el realizador de Bullitt (1968) y de su persecución de coches por las calles de San Francisco. 

        Lejos de la espectacularidad del film protagonizado por Steve McQueen se encuentra mi película preferida de Yates, El confidente (The Friends of Eddie Coyle), basada en la excepcional novela de George V. Higgins y que podría opositar sin problemas al policiaco más austero de la historia del cine. En la trama de El confidente está la policía, los traficantes de armas y los atracadores de bancos de turno, pero en sus casi dos horas apenas hay dos o tres disparos y un par de muertos, lo imprescindible para un film en el que, sobre todo, se habla mucho y bien. En la mayor parte de sus escenas encontramos a dos personajes diciendo unos diálogos magníficamente escritos, que otorgan al film una sensación de realidad como pocas veces en el género, reforzada por unos actores que nunca buscan parecerlo y por una fotografía fría y oscura. En El confidente no hay héroes ni grandes villanos, ni  grandes gestos de cara a la galería, sólo unos personajes que se buscan la vida como pueden, que hacen lo que tienen que hacer sin mirar a los lados, sin preocuparse por lo que pueda ocurrirle al vecino, y mañana será otro día.

        Mención aparte, cómo no, para el grande entre los grandes Robert Mitchum, en un papel muy alejado de los que nos tiene acostumbrados. Su Eddie Doyle es la cruda imagen del perdedor, un patético traficante de armas que se ve obligado a convertirse en chivato de la policía para evitar ir a la cárcel y que acaba siendo manipulado y traicionado por todos. Su mirada es la viva nostalgia de otros tiempos, y su presencia, como siempre, una razón más que suficiente para la visita. 

 

                       Editada en DVD por Paramount.

EL REY DEL JUEGO (1965) de Norman Jewison

                                                                       197207_1020_A                                                                                                                                                                              Muchas son las películas americanas en las que el póquer aparece como parte de su argumento: El destino también juega (A big hand for the little lady, 1966) de Fielder Cook, es un divertimento en el que los engaños del póquer terminan en un engaño mucho mayor; El póquer de la muerte (Five card stud, 1968) de Henry Hathaway, es un magnífico film policiaco disfrazado de western, en el que una partida es el origen de una venganza; en House of games (1987) de David Mamet, el mundo del póquer sirve como telón de fondo para narrar una estafa; con Rounders (1998), John Dahl perdió la ocasión de hacer la gran película sobre el tema, en parte porque ni Matt Damon ni el personaje que interpreta dan la talla.

        Norman Jewison, que años más tarde lograría un gran éxito con En el calor de la noche (In the heat of the night, 1967) y El violinista en el tejado (Fiddler on the roof, 1971), dirigió la que hasta el momento sigue siendo la mejor película sobre el póquer: El rey del juego (The Cincinnati kid), según la novela de Richard Jessup. No es, ni mucho menos, una obra maestra, pero Jewison consigue  un magnífico entretenimiento y filma la mejor partida de póquer del cine, sobre todo en el espectacular mano a mano final entre el aspirante Steve McQueen y el maestro Edward G. Robinson. 

        Salvando las infinitas distancias, El rey del juego es al póquer en el cine lo que El buscavidas (The hustler, 1961) al mundo del billar. Ambas son historias de perdedores, pero funcionan de manera contraria. Mientras en el film de Jewison la historia sirve como excusa para mostrar la mayor y más tensa partida, en la película de Rossen- una de mis preferidas de la historia- los ambientes y desafíos del billar son el marco donde se desarrolla un argumento mucho más complejo, vivo y lleno de matices.

        Como curiosidad, la otra gran partida de cartas en el cine aparece en I giocatori, el cuarto episodio de El oro de Nápoles (L´oro di Napoli, 1954) de Vittorio De Sica. Un conde demasiado aficionado al juego, interpretado por el propio De Sica, al que su mujer ya no le da dinero para jugar, obliga al hijo de su portero a jugar a la escoba. En una delirante partida, en la que se juega hasta la casa, acabará simbólicamente desplumado por el niño.

                   Editada en DVD por Warner.